Será dividido en partes ya que el ensayo es muy largo.....
I PARTE
Escrito por Octavio Getino y Fernando E. Solanas
Apuntes y experiencias para el desarrollo de un cine de liberación en el tercer mundo
hay que descubrir, hay que inventar
-FRANTZ FANON-
No hace mucho tiempo parecía una aventura descabellada la pretensión de realizar en los países colonizados y neocolonizados un cine de descolonización. Hasta ese entonces el cine era sólo sinónimo de espectáculo o divertimiento: objeto de consumo. En el mejor de los casos, estaba condicionado por el sistema o condenado a no trascender los márgenes de un cine de efectos, nunca de causas. Así, el instrumento de comunicación más valioso de nuestro tiempo estaba destinado a satisfacer exclusivamente los intereses de los poseedores del cine, es decir, de los dueños del mercado mundial del cine, en su inmensa mayoría estadounidenses.
¿Era posible superar esa situación? ¿Cómo abordar un cine de descolonización si sus costos ascendían a varios millones de dólares y los canales de distribución v exhibición se hallaban en manos del enemigo? ¿Cómo asegurar la continuidad de trabajo? ¿Cómo llegar con este cine al pueblo? ¿Cómo vencer la represión y la censura impuestas por el sistema? Las interrogantes que podrían multiplicarse en todas las direcciones, conducían y todavía conducen a muchos al escepticismo o a las coartadas. “No puede existir un cine revolucionario antes de la revolución”; “el cine revolucionario sólo ha sido posible en países liberados”; “sin el respaldo del poder político revolucionario resultan imposibles un cine o un arte de la revolución”. El equívoco nacía del hecho de seguir abordando la realidad y el cine a través de la misma óptica con que los manejaba la burguesía. No se planteaban otros modelos de producción, distribución y exhibición que no fuesen los proporcionados por el cine americano porque se había llegado aun a través del cine a una diferenciación neta de la ideología v la política burguesas. Una política reformista traducida en el diálogo con el adversario, en la coexistencia, en la supeditación de las contradicciones nacionales o las contradicciones entre los bloques presuntuosamente únicos: la URSS y los Estados Unidos, y no puede alentar otra cosa que un cine destinado a insertarse en el sistema, cuanto más a ser el ala “progresista” del cine del sistema; a fin de cuentas condenado a esperar que el conflicto mundial se resuelva pacíficamente en favor del socialismo para cambiar entonces cualitativamente de signo. Las tentativas más audaces de aquellos que intentaron conquistar la fortaleza del cine oficial, terminaron, como bien dice Godard, “en quedar atrapados en el interior de la fortaleza”.
Pero las interrogantes aparecían como algo promisorio, surgían de una situación histórica nueva a la que el hombre de cine, como suele ocurrir con las capas ilustradas de nuestros países, llegaba con cierto atraso: diez años de Revolución cubana, la epopeya de la lucha vietnamita, el desarrollo de un movimiento de liberación mundial cuyo motor se asienta en los países del Tercer Mundo: vale decir la existencia de masas a nivel mundial revolucionadas se convertía en el hecho sustancial sin el cual aquellas interrogantes no podían haber sido planteadas. Una situación histórica nueva a un hombre nuevo naciendo a través de la lucha antimperialista demandaban también una actitud nueva y revolucionaria a los cineastas de nuestros países e incluso de las metrópolis imperialistas. La interrogante de si un cine militante era posible antes de la revolución comenzó a ser sustituida en grupos aún reducidos por el si era o no necesario para contribuir a la posibilidad de la posibilidad de la revolución. A partir de una respuesta afirmativa, el proceso de las posibilidades fue encontrando su incipiente cauce en numerosos países. Basten como ejemplo los films que distintos cineastas están desarrollando “en la patria de todos”, como diría Bolívar, detrás de un cine revolucionario latinoamericano, o los news reels americanos, los cinegiornale del Movimiento Studentesco, los films de los Estados Generales del Cine Francés y los de los movimientos estudiantiles ingleses y japoneses, continuidad y profundización de la obra de un Joris Ivens o un Santiago Álvarez....
miércoles, 30 de junio de 2010
Estética del hambre
Escrito por Glauber Rocha
Introducción
Glauber escribió este texto en enero de 1965 como tesis para presentarse en discusiones sobre el cinema novo durante una retrospectiva sobre el cine lati-noamericano, hecho en la “Resena del Cinema Latinoamericano” en Génova. Este texto aparece después del reconocimiento mundial de “Dios y el diablo en la tierra del sol” (1964) cuando el cinema novo se afianza internacionalmente con Glauber como principal porta voz e ideólogo. El director habla de la posi-ción de Brasil como colonia dependiente política y económicamente de grandes potencias extranjeras, volviéndose incompetente para actuar y pensar, a partir de sus propias acciones y necesidades. Reflexiona del hambre de América Latina no simplemente como reseña de que algunas cosas estaban mal sino como esencia de esta sociedad, como algo característico de este pueblo. La estética del hambre se oponía a la estética fácilmente digerible del cine nortea-mericano que mostraba una realidad perfecta, y de una parte del cine nacional que lo imitaba. A continuación se hace un resumen de los principales tramos del manuscrito. (cinemanovo.com.ar)
Mientras América Latina lamenta sus miserias generales, el extranjero cultiva el sabor de esa miseria, no como síntoma trágico sino como dato formal de su campo de interés. Ni el latino comunica su verdadera miseria al hombre civili-zado, ni el hombre civilizado comprende verdaderamente la miseria del latino. Hasta hoy sólo mentiras elaboradas de la verdad (exotismos formales que vul-garizan problemas formales) consiguieron comunicarse en términos cuantitati-vos, provocando una serie de equívocos que no terminan en los límites del ar-te sino que contaminan el terreno político en general.
Para el europeo los procesos de creación artística del mundo subdesarrollado sólo le interesan en cuanto satisfacen su nostalgia de primitivismo, un primiti-vismo híbrido, disfrazado de herencias del mundo civilizado malentendidas porque son impuestas por el condicionamiento colonialista.
El problema internacional de América Latina es todavía un caso de cambio de colonizadores, siendo que una liberación posible estará todavía por mucho tiempo en función de una nueva dependencia.
Este condicionamiento económico y político nos llevó al raquitismo filosófico y a la impotencia que generan en el primer caso la esterilidad y en el segundo la histeria.
La esterilidad: aquellas obras encontradas hartamente en nuestras artes, don-de el autor se castra en ejercicios formales que todavía no alcanzan a la plena posesión de sus formas. el mundo oficial encargado de las artes generó expo-siciones carnavalescas en varios festivales y bienales, conferencias fabricadas, fórmulas fáciles de éxito.
La histeria: la indignación social provoca discursos flamantes. El primer sínto-ma es el anarquismo que marca la poesía joven hasta hoy. El segundo es una reducción política del arte que hace mala política por exceso de sectarismo. El tercero, y más eficaz, es la búsqueda de una sistematización para el arte po-pular. Pero el error es que nuestro posible equilibrio no resulta de un cuerpo orgánico, sino de un autodevastador esfuerzo en el sentido de superar la im-potencia. Y en el resultado de esta acción nos vemos frustrados apenas en los límites inferiores del colonizador. Y si él nos comprende, entonces no es por la lucidez de nuestro diálogo sino por el humanitarismo que nuestra información le inspira. Una vez más el paternalismo es el método de comprensión para un lenguaje de lágrimas o de mudo sufrimiento.
El hambre latina, por esto, no es sólo un síntoma alarmante: es el nervio de su propia sociedad. Allí se encuentra la trágica originalidad del cinema novo de-lante del cine mundial: nuestra originalidad es nuestro hambre y nuestra ma-yor miseria es que este hambre, siendo sentido no es comprendido.
De “Aruanda” a “Vidas secas” el cinema novo narró, describió, poetizó, discur-só, analizó, excitó, los temas del hambre: personajes comiendo tierra, perso-najes comiendo raíces, personajes robando para comer, personajes matando para comer, personajes huyendo para comer, personajes sucios, feos, descar-nados, viviendo en casas sucias, feas, oscuras. Fue esta galería de hambrien-tos que identificó el cinema novo con el miserabilísimo tan condenado por el gobierno, por la crítica al servicio de los intereses antinacionales, por los pro-ductores y por el público (el último no soportando las imágenes de la propia miseria). Este miserabilísimo del cinema novo se opone a la tendencia del di-gestivo. Filmes de gente rica, en casas bonitas, andando en automóviles de lu-jo: filmes alegres, cómicos, rápidos, sin mensajes, de objetivos puramente in-dustriales. Estos son los filmes que se oponen al hambre, como si en los apar-tamentos de lujo los cineastas pudieran esconder la miseria moral de una bur-guesía indefinida y frágil, o como si los materiales técnicos y escenográficos pudieran esconder el hambre enraizada en la propia incivilización. Lo que hizo del cinema novo un fenómeno de importancia internacional fue justamente su alto nivel de compromiso con la verdad.
Nosotros comprendemos este hambre que el europeo y el brasilero en su ma-yoría no entiende. Para el europeo es un extraño surrealismo tropical. Para el brasilero es una vergüenza nacional, y no sabe de donde viene. Nosotros sa-bemos que el hambre no será curado por los planes de gabinete y que los arreglos del Technicolor no esconden sino que agravan sus tumores. Así sólo una cultura del hambre, minando sus propias estructuras, puede superarse cualitativamente: y la más noble manifestación del hambre es la violencia.
Del cinema novo: el comportamiento exacto de un hambriento es la violencia e la violencia de un hambriento no es primitivismo. Una estética de la violencia antes de ser primitiva es revolucionaria. Punto inicial para que el colonizador comprenda la existencia del colonizado: solamente concientizando su posibili-dad única, la violencia, el colonizador puede entender por el horror, la fuerza de la cultura que él explota. Mientras no se levante en armas el colonizado es un esclavo: fue preciso un primer policía muerto para que el francés percibiera un argelino.
De una moral: esa violencia, con todo, no está incorporada al odio, como tam-poco diríamos que está relacionada al viejo humanismo colonizador. El amor que esta violencia encierra es tan brutal cuanto la propia violencia, porque no es un amor de complacencia sino un amor de acción y transformación.
El cinema novo no puede desenvolverse efectivamente mientras permanece marginal al proceso económico y cultural del continente latino-americano, ade-más el cinema novo es un fenómeno de los pueblos colonizados y no una enti-dad privilegiada del Brasil: donde haya un cineasta dispuesto a filmar la ver-dad y a enfrentar los padrones hipócritas y policiales de la censura, ahí habrá un germen vivo del cinema novo. Donde haya un cineasta dispuesto a enfren-tar el comercialismo, la explotación, la pornografía del tecnicismo ahí habrá un germen del cinema novo. Donde haya un cineasta de cualquier edad o proce-dencia, pronto a poner su cine y su profesión al servicio de las causas impor-tantes de su tiempo ahí habrá un germen del cinema novo.
La definición es esta y por esta definición el cinema novo se marginaliza de la industria porque el compromiso del cine industrial es con la mentira y con la explotación. La integración económica e industrial del cinema novo depende de la libertad de América Latina. El cinema novo se empeña para esta libertad. Es una cuestión de moral que se reflejará en los filmes, en tiempo de filmar un hombre o una casa, en el detalle de observar, en la filosofía: no es un film, sino un conjunto de filmes en evolución, que dará por fin al público, la concien-cia de su propia existencia.
No tenemos por esto mayores puntos de contacto con el cine mundial. El cinema novo es un proyecto que se realiza en la política del hambre, y sufre por eso todas las debilidades consecuentes de su existencia.
Introducción
Glauber escribió este texto en enero de 1965 como tesis para presentarse en discusiones sobre el cinema novo durante una retrospectiva sobre el cine lati-noamericano, hecho en la “Resena del Cinema Latinoamericano” en Génova. Este texto aparece después del reconocimiento mundial de “Dios y el diablo en la tierra del sol” (1964) cuando el cinema novo se afianza internacionalmente con Glauber como principal porta voz e ideólogo. El director habla de la posi-ción de Brasil como colonia dependiente política y económicamente de grandes potencias extranjeras, volviéndose incompetente para actuar y pensar, a partir de sus propias acciones y necesidades. Reflexiona del hambre de América Latina no simplemente como reseña de que algunas cosas estaban mal sino como esencia de esta sociedad, como algo característico de este pueblo. La estética del hambre se oponía a la estética fácilmente digerible del cine nortea-mericano que mostraba una realidad perfecta, y de una parte del cine nacional que lo imitaba. A continuación se hace un resumen de los principales tramos del manuscrito. (cinemanovo.com.ar)
Mientras América Latina lamenta sus miserias generales, el extranjero cultiva el sabor de esa miseria, no como síntoma trágico sino como dato formal de su campo de interés. Ni el latino comunica su verdadera miseria al hombre civili-zado, ni el hombre civilizado comprende verdaderamente la miseria del latino. Hasta hoy sólo mentiras elaboradas de la verdad (exotismos formales que vul-garizan problemas formales) consiguieron comunicarse en términos cuantitati-vos, provocando una serie de equívocos que no terminan en los límites del ar-te sino que contaminan el terreno político en general.
Para el europeo los procesos de creación artística del mundo subdesarrollado sólo le interesan en cuanto satisfacen su nostalgia de primitivismo, un primiti-vismo híbrido, disfrazado de herencias del mundo civilizado malentendidas porque son impuestas por el condicionamiento colonialista.
El problema internacional de América Latina es todavía un caso de cambio de colonizadores, siendo que una liberación posible estará todavía por mucho tiempo en función de una nueva dependencia.
Este condicionamiento económico y político nos llevó al raquitismo filosófico y a la impotencia que generan en el primer caso la esterilidad y en el segundo la histeria.
La esterilidad: aquellas obras encontradas hartamente en nuestras artes, don-de el autor se castra en ejercicios formales que todavía no alcanzan a la plena posesión de sus formas. el mundo oficial encargado de las artes generó expo-siciones carnavalescas en varios festivales y bienales, conferencias fabricadas, fórmulas fáciles de éxito.
La histeria: la indignación social provoca discursos flamantes. El primer sínto-ma es el anarquismo que marca la poesía joven hasta hoy. El segundo es una reducción política del arte que hace mala política por exceso de sectarismo. El tercero, y más eficaz, es la búsqueda de una sistematización para el arte po-pular. Pero el error es que nuestro posible equilibrio no resulta de un cuerpo orgánico, sino de un autodevastador esfuerzo en el sentido de superar la im-potencia. Y en el resultado de esta acción nos vemos frustrados apenas en los límites inferiores del colonizador. Y si él nos comprende, entonces no es por la lucidez de nuestro diálogo sino por el humanitarismo que nuestra información le inspira. Una vez más el paternalismo es el método de comprensión para un lenguaje de lágrimas o de mudo sufrimiento.
El hambre latina, por esto, no es sólo un síntoma alarmante: es el nervio de su propia sociedad. Allí se encuentra la trágica originalidad del cinema novo de-lante del cine mundial: nuestra originalidad es nuestro hambre y nuestra ma-yor miseria es que este hambre, siendo sentido no es comprendido.
De “Aruanda” a “Vidas secas” el cinema novo narró, describió, poetizó, discur-só, analizó, excitó, los temas del hambre: personajes comiendo tierra, perso-najes comiendo raíces, personajes robando para comer, personajes matando para comer, personajes huyendo para comer, personajes sucios, feos, descar-nados, viviendo en casas sucias, feas, oscuras. Fue esta galería de hambrien-tos que identificó el cinema novo con el miserabilísimo tan condenado por el gobierno, por la crítica al servicio de los intereses antinacionales, por los pro-ductores y por el público (el último no soportando las imágenes de la propia miseria). Este miserabilísimo del cinema novo se opone a la tendencia del di-gestivo. Filmes de gente rica, en casas bonitas, andando en automóviles de lu-jo: filmes alegres, cómicos, rápidos, sin mensajes, de objetivos puramente in-dustriales. Estos son los filmes que se oponen al hambre, como si en los apar-tamentos de lujo los cineastas pudieran esconder la miseria moral de una bur-guesía indefinida y frágil, o como si los materiales técnicos y escenográficos pudieran esconder el hambre enraizada en la propia incivilización. Lo que hizo del cinema novo un fenómeno de importancia internacional fue justamente su alto nivel de compromiso con la verdad.
Nosotros comprendemos este hambre que el europeo y el brasilero en su ma-yoría no entiende. Para el europeo es un extraño surrealismo tropical. Para el brasilero es una vergüenza nacional, y no sabe de donde viene. Nosotros sa-bemos que el hambre no será curado por los planes de gabinete y que los arreglos del Technicolor no esconden sino que agravan sus tumores. Así sólo una cultura del hambre, minando sus propias estructuras, puede superarse cualitativamente: y la más noble manifestación del hambre es la violencia.
Del cinema novo: el comportamiento exacto de un hambriento es la violencia e la violencia de un hambriento no es primitivismo. Una estética de la violencia antes de ser primitiva es revolucionaria. Punto inicial para que el colonizador comprenda la existencia del colonizado: solamente concientizando su posibili-dad única, la violencia, el colonizador puede entender por el horror, la fuerza de la cultura que él explota. Mientras no se levante en armas el colonizado es un esclavo: fue preciso un primer policía muerto para que el francés percibiera un argelino.
De una moral: esa violencia, con todo, no está incorporada al odio, como tam-poco diríamos que está relacionada al viejo humanismo colonizador. El amor que esta violencia encierra es tan brutal cuanto la propia violencia, porque no es un amor de complacencia sino un amor de acción y transformación.
El cinema novo no puede desenvolverse efectivamente mientras permanece marginal al proceso económico y cultural del continente latino-americano, ade-más el cinema novo es un fenómeno de los pueblos colonizados y no una enti-dad privilegiada del Brasil: donde haya un cineasta dispuesto a filmar la ver-dad y a enfrentar los padrones hipócritas y policiales de la censura, ahí habrá un germen vivo del cinema novo. Donde haya un cineasta dispuesto a enfren-tar el comercialismo, la explotación, la pornografía del tecnicismo ahí habrá un germen del cinema novo. Donde haya un cineasta de cualquier edad o proce-dencia, pronto a poner su cine y su profesión al servicio de las causas impor-tantes de su tiempo ahí habrá un germen del cinema novo.
La definición es esta y por esta definición el cinema novo se marginaliza de la industria porque el compromiso del cine industrial es con la mentira y con la explotación. La integración económica e industrial del cinema novo depende de la libertad de América Latina. El cinema novo se empeña para esta libertad. Es una cuestión de moral que se reflejará en los filmes, en tiempo de filmar un hombre o una casa, en el detalle de observar, en la filosofía: no es un film, sino un conjunto de filmes en evolución, que dará por fin al público, la concien-cia de su propia existencia.
No tenemos por esto mayores puntos de contacto con el cine mundial. El cinema novo es un proyecto que se realiza en la política del hambre, y sufre por eso todas las debilidades consecuentes de su existencia.
viernes, 25 de junio de 2010
3era toma
SABADO 26-06-2010
3ERA TOMA CULTURAL
Saludos a tod@s l@s que se han sumado a este movimiento tan diverso y a l@s que no (este es el momento para unirse) también saludos. Les informamos que vamos a pasos agigantados hacia el inicio de nuestros estudios cinematográficos en una estructura física y legítima, por esta razón los invitamos a nuestra 3era clase abierta de impulso a la facultad de cine en UNEARTE.En esta oportunidad las ponencias serán:
1- “Proceso Histórico del Cine Venezolano” Alejandro Maíz
2- “Introducción a la Fotografía” Alejandro Naranjo
3- "Postproduccion para cine" Jesús Odreman
4- Proyección de cortometrajes
Recuerda: lleva tu franela de cualquier color para estampar el logo del movimiento, por una facultad de cine nacional !!!!OJO: Estaremos comenzando a censar a los interesados en estudiar cine en la universidad de las artes.... Este Movimiento no se puede desinflar, este movimiento te necesita. La Facultad no se hará solita, se hará contigo, conmigo, con ellos, con nosotros, con ustedes, con todos. Si no estás activo con esto, todo se cae. El cine es arte UNETE
conectate: http://twitter.com/elcineesartehttp://www.facebook.com/pages/el-cine-es-arte/107032226010696?ref=tshttp://www.elcineesarte1.blogspot.com/
Info sobre la charla de Postproduccion en la siguiente
pág: http://www.scribd.com/doc/22859019/Charla-Post
CORRE LA VOZ, invita a tus amigos al evento!!!! SIN DISTINCIONES ASISTE!!!
3ERA TOMA CULTURAL
Saludos a tod@s l@s que se han sumado a este movimiento tan diverso y a l@s que no (este es el momento para unirse) también saludos. Les informamos que vamos a pasos agigantados hacia el inicio de nuestros estudios cinematográficos en una estructura física y legítima, por esta razón los invitamos a nuestra 3era clase abierta de impulso a la facultad de cine en UNEARTE.En esta oportunidad las ponencias serán:
1- “Proceso Histórico del Cine Venezolano” Alejandro Maíz
2- “Introducción a la Fotografía” Alejandro Naranjo
3- "Postproduccion para cine" Jesús Odreman
4- Proyección de cortometrajes
Recuerda: lleva tu franela de cualquier color para estampar el logo del movimiento, por una facultad de cine nacional !!!!OJO: Estaremos comenzando a censar a los interesados en estudiar cine en la universidad de las artes.... Este Movimiento no se puede desinflar, este movimiento te necesita. La Facultad no se hará solita, se hará contigo, conmigo, con ellos, con nosotros, con ustedes, con todos. Si no estás activo con esto, todo se cae. El cine es arte UNETE
conectate: http://twitter.com/elcineesartehttp://www.facebook.com/pages/el-cine-es-arte/107032226010696?ref=tshttp://www.elcineesarte1.blogspot.com/
Info sobre la charla de Postproduccion en la siguiente
pág: http://www.scribd.com/doc/22859019/Charla-Post
CORRE LA VOZ, invita a tus amigos al evento!!!! SIN DISTINCIONES ASISTE!!!
domingo, 20 de junio de 2010
el proxímo paso
"Este marte 22 de junio"
Se instalan las mesas de trabajo, ya algunos han visto el pensum que esta bastante interesante la hora es a la 1 de la tarde y el lugar la unearte de plaza morelos, así que nos vemos allá, para que las profes nos hagan su exposición del pensum, es importante que los compás del movimiento asistan, pues recuerden que de la constancia dependerán
nuestro inicio de actividades en septiembre. esta semana pasada conversamos con el camarada ministro quien se mostró como de costumbre atento, dispuesto a dar soluciones y a construir espacios donde podamos consolidar la construccion de nuestras propias alternativas en fin espero que podamos vernos allí para construir ese importantísimo espacio de encuentro y construccion por favor corran a voz y asistan pues antes de dividirnos por nuestras diferencias debemos ser madur@s y construir desde nuestras coincidencias abrazos a tod@s herman@s"
Se instalan las mesas de trabajo, ya algunos han visto el pensum que esta bastante interesante la hora es a la 1 de la tarde y el lugar la unearte de plaza morelos, así que nos vemos allá, para que las profes nos hagan su exposición del pensum, es importante que los compás del movimiento asistan, pues recuerden que de la constancia dependerán
nuestro inicio de actividades en septiembre. esta semana pasada conversamos con el camarada ministro quien se mostró como de costumbre atento, dispuesto a dar soluciones y a construir espacios donde podamos consolidar la construccion de nuestras propias alternativas en fin espero que podamos vernos allí para construir ese importantísimo espacio de encuentro y construccion por favor corran a voz y asistan pues antes de dividirnos por nuestras diferencias debemos ser madur@s y construir desde nuestras coincidencias abrazos a tod@s herman@s"
miércoles, 16 de junio de 2010
2DA TOMA CULTURAL....

Siguiendo con las tomas culturales para incentivar la creación de una Facultad de Cine en UNEARTE, el Movimiento estudiantil te invita a que asistas a la 2da Toma Cultural, que se realizará este sábado 19 de junio a la 1 de la tarde en la sede de UNEARTE ubicada en la Plaza Morelos (Antigua sede del Ateneo de Caracas, Estación de metro cercana, Bellas Artes)
En esta reunión se darán 3 ponencias al aire libre, dictadas por
Liliane Blaser “El Documental en Venezuela”
Jesús Odreman y Alejandro Maíz “Proceso Histórico del Cine Venezolano”
Lucía Lamanna "post producción para cine”
También se proyectarán cortos
HAZ HISTORIA y sé parte de esto.
Lleva una franela unicolor, del color que quieras, para llevar el logo del movimiento para la creación de la Facultad de Cine
RIEGA LA VOZ a todos tus contactos para que el movimiento crezca.
Este Movimiento no se puede desinflar, este movimiento te necesita. La Facultad no se hará solita, se hará contigo, conmigo, con ellos, con nosotros, con ustedes, con todos. Si no estás activo con esto, todo se cae.
Los espero y como siempre les pido que rieguen la voz.
Paz y Cine!!!
En esta reunión se darán 3 ponencias al aire libre, dictadas por
Liliane Blaser “El Documental en Venezuela”
Jesús Odreman y Alejandro Maíz “Proceso Histórico del Cine Venezolano”
Lucía Lamanna "post producción para cine”
También se proyectarán cortos
HAZ HISTORIA y sé parte de esto.
Lleva una franela unicolor, del color que quieras, para llevar el logo del movimiento para la creación de la Facultad de Cine
RIEGA LA VOZ a todos tus contactos para que el movimiento crezca.
Este Movimiento no se puede desinflar, este movimiento te necesita. La Facultad no se hará solita, se hará contigo, conmigo, con ellos, con nosotros, con ustedes, con todos. Si no estás activo con esto, todo se cae.
Los espero y como siempre les pido que rieguen la voz.
Paz y Cine!!!
UN CONSEJO!
ESTO SON PALABRAS QUE SE CORREN VÍA CORREO ELECTRÓNICO, PALABRAS Y PENSAMIENTOS QUE SE DEBEN SABER TOD@S
Por Jesús Odremán
Estimados y estimadas
Les envío un saludo cordial como alguien que al igual que ustedes, está interesado en la formación de la facultad de Cine de Uneartes.
Tengo unas recomendaciones, espero que no me las tomen a mal, pero es para nuestro mejor desempeño y para evitar que nos envíen 'Spam" correos no deseados que entorpezacan nuestra comunicación
Acabo de recibir un correo que Lucy Pherman envía por Jacob Noriega, en el que se ven todas nuestras direcciones de correo, abiertamente y a la vista de todos.
Les pido por favor, y también sugiero, que si van a enviar correos masivos al grupo de los interesados e interesadas en nuestro proyecto, los envien por favor por copia oculta, para que nuestras direcciones no caigan en manos de ociosos que nos vengan a sabotear lo que deseamos hacer ( no ha ocurrido aun, pero puede suceder, de no tomar las medidas necesrias... que simplemente son enviar el correo con copia oculta)
tambien considero que es oportuno, en vista del tema del correo del Sr. Jacob Noriega, que si hay personas interesadas en hacer públicas sus razones para necesitar la formación de la Facultad de Cine de UNEARTES, y en vez de expresarlo de manera velada por correos privados o anónimos, lo expresen dejando mensajes en el blog que los compañeros han abierto sobre este proyecto:
http://www.elcineesarte1.blogspot.com/
Porque generar una discusión sobre "el cine que queremos", y la facultad de cine que queremos en este blog, a manera de foro, nos permitirá atraer más interesados e interesadas entre otros usuarios de internet. Por ello, invito a Lucy Pherman y Jacob Noriega, a que publiquen sus opiniones en el blog, e invito a todos y todas los demás a responderles, o a publicar sus aspiraciones sobre lo que desean de la Facultad de Cine de UNEARTES allí.
También invito a los administradores del blog, a que revisen las opcciones de foro que ofrece páginas gratuitas como "Intensedebate"
( http://intensedebate.com/ ) ya que pueden agilizar los procesos de comunicación entre los usuarios del blog, se los recomiendo, esta página la conocí a través del blog de Carlos Caridad Montero, Blogacine
Me despido en esta oportunidad, esperando que estas sugerencias sean útilies para todos y todas.
Atentamente
Jesús Odremán
Cooperativa El Perro Andaluz 101 Rl
http;//elperroandaluz101.blogspot.com
Por Jesús Odremán
Estimados y estimadas
Les envío un saludo cordial como alguien que al igual que ustedes, está interesado en la formación de la facultad de Cine de Uneartes.
Tengo unas recomendaciones, espero que no me las tomen a mal, pero es para nuestro mejor desempeño y para evitar que nos envíen 'Spam" correos no deseados que entorpezacan nuestra comunicación
Acabo de recibir un correo que Lucy Pherman envía por Jacob Noriega, en el que se ven todas nuestras direcciones de correo, abiertamente y a la vista de todos.
Les pido por favor, y también sugiero, que si van a enviar correos masivos al grupo de los interesados e interesadas en nuestro proyecto, los envien por favor por copia oculta, para que nuestras direcciones no caigan en manos de ociosos que nos vengan a sabotear lo que deseamos hacer ( no ha ocurrido aun, pero puede suceder, de no tomar las medidas necesrias... que simplemente son enviar el correo con copia oculta)
tambien considero que es oportuno, en vista del tema del correo del Sr. Jacob Noriega, que si hay personas interesadas en hacer públicas sus razones para necesitar la formación de la Facultad de Cine de UNEARTES, y en vez de expresarlo de manera velada por correos privados o anónimos, lo expresen dejando mensajes en el blog que los compañeros han abierto sobre este proyecto:
http://www.elcineesarte1.blogspot.com/
Porque generar una discusión sobre "el cine que queremos", y la facultad de cine que queremos en este blog, a manera de foro, nos permitirá atraer más interesados e interesadas entre otros usuarios de internet. Por ello, invito a Lucy Pherman y Jacob Noriega, a que publiquen sus opiniones en el blog, e invito a todos y todas los demás a responderles, o a publicar sus aspiraciones sobre lo que desean de la Facultad de Cine de UNEARTES allí.
También invito a los administradores del blog, a que revisen las opcciones de foro que ofrece páginas gratuitas como "Intensedebate"
( http://intensedebate.com/ ) ya que pueden agilizar los procesos de comunicación entre los usuarios del blog, se los recomiendo, esta página la conocí a través del blog de Carlos Caridad Montero, Blogacine
Me despido en esta oportunidad, esperando que estas sugerencias sean útilies para todos y todas.
Atentamente
Jesús Odremán
Cooperativa El Perro Andaluz 101 Rl
http;//elperroandaluz101.blogspot.com
UN ESTUDIANTE HABLA!
ESTO SON PALABRAS QUE SE CORREN VÍA CORREO ELECTRÓNICO, PALABRAS Y PENSAMIENTOS QUE SE DEBEN SABER TOD@S
POR JACOB NORIEGA....
Antes que nada, un saludo a todo el equipo de estudiantes, profesores y profesionales del cine que forman parte de este proyecto para la conformación de una facultad de Cine en Caracas. Mi nombre es Jacob Noriega, y he sido estudiante en ESCINETV durante los últimos dos años y medio aproximadamente; actualmente me encuentro en proceso de realización de mi cortometraje de tesis. He estado siguiendo este proceso desde la primera convocatoria que hubo en el Centro Internacional Miranda, como resultado de la problemática que se presentó en ESCINETV y que desencadenó este movimiento. Problemática que afectó particularmente a mi promoción y a otras que, justo cuando nos encontramos en fase de tesis, se disuelve la institución donde estábamos culminando nuestra carrera. Institución en la que como muchas otras instituciones del país -y no me refiero sólo al área del cine- se trabajaba con las uñas, porque a pesar de tener alrededor de 25 años de fundada y de contar con uno de los pensums más integrales en estudios cinematográficos en el país -razón por la cual la elegí- y un excelente equipo docente, aún padecía de muchas deficiencias. Deficiencias que lamentablemente no llegaron a solucionarse pues sobrevino el colapso definitivo de lo único que teníamos.
Aunque ya me encontraba culminando mis estudios en ESCINETV, me parece primordial que exista la opción de poder continuarlos a nivel universitario y de que exista finalmente una alternativa para tantos jóvenes estudiantes que desean hacer cine en Venezuela y sencillamente no contamos con un ente educativo que nos permita acceder a esa opción . Lo sé porque ese fue mi caso durante mucho tiempo. Antes de estudiar cine estudié Computación en la UCV, y antes de eso mi camino era el sacerdocio. ¿Cómo alguien cuya vocación inicial era ser cura termina en cineasta, pasando además por el área científica? Búsqueda. Inquietud. Vida. Descontento. Empeño. Y un poco más.
Aunque el mundo de la computación me resultó siempre interesante, llegué allí meramente por 'cosas de la vida'. No tenía ya el sacerdocio como opción y tenía que ganarme la vida de alguna manera. Pero no había tenido hasta entonces otra vocación aparte del sacerdocio. Así que simplemente presenté una prueba interna para lo único que me llamaba la atención y tenía campo de trabajo, y quedé, así de simple. Pero tenía una necesidad que sólo encontraba satisfacción en el arte. Había empezado desde muy jóven a escribir, y fue la escritura lo que me llevó luego al cine, mucho antes de siquiera saber de la existencia de ESCINETV. Durante mucho tiempo estuve estudiando una carrera que, por más interesante que me resultara, no era a lo que quería dedicar mi vida, no me llenaba. Pero no existía al alcance de mis posibilidades una institución donde poder estudiar lo que quería, así que tocaba seguir caminando por el camino ya emprendido. La necesidad tiene cara de perro, y lamentablemente la necesidad de ganarse la vida se ha constituido en una razón de mayor peso que la vocación a la hora de cursar estudios superiores. Esto se presenta de manera singular en el caso de estudios artísticos, porque para mucha gente ser artista es básicamente ser nada más que un pelabolas loco. Y no es que el artista no sea un pelabolas, o un loco. Generalmente lo es y por eso muchas veces no cuenta uno con el apoyo para seguir este tipo de carrera. Pero el arte es mucho más que eso.
Cuando entré a la universidad a estudiar computación, decidí dar un cambio en mi vida. Un cambio que era ineludible de cualquier modo, pues ya el hecho de darle la espalda a la religión era en sí un cambio radical. Lo que me llevó a darle la espalda a la religión fue un lento despertar y desilusión ante lo que realmente es en nuestros tiempos, un cómodo salvavidas existencial al que nos aferramos pero de manera muy light, más por costumbre y porque 'hay que ser buena persona y para ello necesitas una religión' (MENTIRA), y que no es ni la sombra de lo que supuestamente representa. Una herramienta más de control social, que lejos de contribuir al mejoramiento espiritual del ser humano ha contribuido a su empobrecimiento espiritual e intelectual. Y sobretodo, un elemento que limita la relación del hombre con su cosmos, legislando y politizando el alma, interponiendo un mediador entre el hombre y la verdad. Reflexionaba sobre estas cosas y sobre la crisis que ya por décadas viene padeciendo la humanidad y trataba de hallar respuestas a estas preguntas que me era imposible ignorar, pero no la respuesta de una entidad externa, sino la de mi propia alma, mi propio corazón y mi propia mente. Darle uso a ese don de la vida del que tanto se habla pero que se encuentra completamente desechado por todos en este mundo en el que vivimos. Porque ¿de que nos sirve esta vida si vivimos bajo creencias y patrones que no han nacido de nosotros sino que nos han sido inculcados e impuestos por la sociedad? ¿De qué nos sirve entonces ser cada uno nosotros mismos si nuestra voz no es sino el eco de las voces de otros? ¿De que nos sirve tener un corazón propio si solamente amamos, deseamos y odiamos aquello que nos han enseñado a amar, odiar y desear, aquello que está pre-establecido? ¿PRE-ESTABLECIDO POR QUIÉN? ¿Para qué tenemos una conciencia si es sólo para experimentar y pensar las mismas cosas, ya sobreimpuestas de antemano en ese simulacro de realidad que llamamos 'día a día'? ¿Quién tiene la llave del libro de la verdad y ha leído en él cómo para decir qué es lo correcto o lo incorrecto en la vida de otro hombre? Definitivamente, yo no. Y si en algo creo todavía, luego de desilusionarme de dioses y hombres por igual y aún así seguir con la vida, es que ningún ser humano tiene palabra sobre la vida de otro, pues como dice Hermann Hesse en el prólogo a su novela 'Demian':
Los poetas, cuando escriben novelas, suelen hacer como si fuesen Dios mismo y pudieran abarcar con su mirada toda una historia humana, comprenderla y exponerla como si Dios mismo la relatase, sin velo ninguno, revelando en todo momento su más intima esencia. Yo no puedo hacerlo así, como tampoco los poetas. Pero mi historia me es más importante que a cualquier poeta la suya, pues es la mía propia y es la historia de un hombre - no un hombre inventado, posible o inexistente en cualquier forma, sino la de un hombre real, único y vivo. Hoy se sabe menos que nunca que es eso, lo que es un hombre realmente vivo y se lleva a morir bajo el fuego a millares de hombres, cada uno de los cuales es un ensayo único y precioso de la naturaleza. Si no fuéramos algo más que individuos aislados, si cada uno pudiese realmente ser borrado por completo del mundo, por una bala de fusil, no tendría ya sentido alguno relatar historias. Pero cada uno de los hombres no es tan solo él mismo; es también el punto único, particularísimo, importante siempre y singular, en el que se cruzan los fenómenos del mundo, solo una vez de aquél modo y núnca más. Así, la historia de cada hombre es esencial, eterna y divina, y cada hombre, mientras vive en alguna parte cumple la voluntad de la naturaleza, es algo maravilloso, digno de toda atención. En cada uno de los hombres se ha hecho forma el espíritu, en cada uno padece la criatura, en cada uno de ellos es crucificado un redentor.
Muy pocos saben hoy lo que es el hombre. Muchos lo sienten, y, por sentirlo, mueren más aliviados, como yo moriré más aliviado cuando termine de escribir esta historia.
No soy un hombre que sabe. He sido un hombre que busca y lo soy aun, pero no busco ya en las estrellas ni los libros: Comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí. Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a ensueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse a si mismos.
La vida de todo hombre es un camino hacia si mismo, la tentativa de un camino, la huella de un sendero. Ningún hombre ha sido nunca por completo él mismo, pero todos aspiran a llegar a serlo, oscuramente unos, más claramente otros, cada uno como puede. Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial. Alguno no llega jamás a ser hombre, y sigue siendo rana, ardilla u hormiga. Otro es hombre medio cuerpo arriba y el resto, de pez. Pero cada uno es un impulso de la naturaleza hacia el hombre. Todos tenemos orígenes comunes: Las madres; todos nosotros venimos de la misma sima, pero cada uno, tentativa o impulsivamente tiende a su propio fin. Podemos comprendernos unos a otros, pero solo a si mismo puede interpretarse cada uno...
Fue por ello que comencé mi búsqueda personal con un rechazo y cuestionamiento de todo lo previamente aprendido, la única manera en que un hombre se construye a sí mismo y consigue valores y criterios propios. Aún más, se deben someter a evaluación constante las propias ideas, pues por lo general, nuestro mayor engaño es aquello que nosotros mismos llamamos 'nuestra verdad', y nada más elocuente al respecto que la propia historia de la humanidad. ¡Cuántas veces aquél que dice la verdad ha sido acusado de mentiroso, y cuántas veces ha sido defendida la mentira creyéndosela la total verdad!
Sin embargo, ese cuestionamiento y esa búsqueda me llevaron de una posición y situación en la sociedad a otra completamente distinta, casi mutualmente antitéticas, y a ganarme una percepción negativa (y prejuiciada) por parte de las personas con las que entraba en contacto. De mí se llegó a decir cualquier cosa, incluso se me realizó un seguimiento por distribución de estupefacientes en la UCV, cuando en realidad ni siquiera había fumado un cigarrillo para aquél punto de mi vida, y había sido abstemio hasta hacía no mucho. Yo no era un dealer ni estaba buscándole problemas a nadie. Simplemente se trataba de un tipo extraño tratándo de hallar significado en su vida, de entenderse a sí mismo, de entender qué coño nos pasa a los humanos y qué podemos hacer para salir de la tremenda ignorancia, sinsentido e idiocracia en que nos encontramos. Pero para muchos era visto como 'un malísimo ejemplo' de persona, una influencia dañina y peligrosa. Entendí entonces, y he seguido confirmándolo por experiencias hasta el día de hoy, de que esto se debe en gran parte a que estamos llenos de prejuicios que tomamos creyendo que estamos defendiendo un bien, cuando lo que estamos haciendo es precisamente creando problemas y división en el ser humano.
Hoy más que nunca, el entendimiento hace mucha falta porque está dejando de existir. Nos roban el entendimiento, nos matan el entendimiento, nos secuestran el entendimiento. Terminamos por abandonar al entendimiento. El entendimiento de nosotros mismos y de la realidad en que existimos y también el entendimiento entre los hombres, el entendimiento del otro, de aquél que no es como nosotros. ¿Cómo lograr tal empresa? ¿Cómo comprender al otro sin haber vivido su vida? Comunicándonos. Pero ¿cómo comunicar algo tan incomunicable como la propia experiencia? Creo que el arte es el único lenguaje del que dispone el hombre para aunque sea aproximarse a tal fin. El único lenguaje en que no existe mediador entre el hombre y el infinito.
A esto llegué cuando me fui involucrando cada vez más con el arte, dándoles forma a estas experiencias y buscando respuestas a estas y muchas otras interrogantes, inicialmente bajo forma literaria. Empecé a volcar todo esto en un libro (y en ensayos, poemas, canciones, cuentos, aforismos...) y de allí nació en mí la idea y el deseo de convertir esa historia en una película. En una película porque es para mí el arte que más se asemeja a la creación de la realidad del hombre. ¿Que es cada instante de nuestras vidas sino cuadros por segundo proyectándose en nuestras retinas, observados por nuestro cerebro, sentado en su blanca butaca? ¿Qué es nuestra vida sino una historia que nos contamos, con los personajes que nos encontramos desde que somos paridos hasta... hasta que llegamos a las letricas de 'FIN' y ruedan créditos, hasta que se acaba el rollo? ¿Y que es hacer cine sino crear un universo con una realidad propia? Yo no soñaba siquiera aún con llegar a estudiar cine, pero asumí como un hecho que realizaría esta película. ¿Cómo? No sabía, ni me importaba averiguarlo, ya se vería, de algún modo llegaría.Y es que esto era desde ya algo tan vital de hacer en la vida para mí que yo simplemente dí por sabido que esa película iba a hacerla. ¿Cómo lo sabía? Porque ya la estaba escribiendo. Mucho antes de tener algún lugar donde siquiera empezar a estudiar la carrera, incluso antes de pensar en el cine como carrera, porque mi primer interés fue como ya mencioné antes, la escritura. Era simplemente una meta a alcanzar, sin opción al fracaso, una cuestión de fe. Porque tenía una necesidad vital de ello.
Esa necesidad vital es la que debe tener un artista por el arte. El artista debe ser una persona capaz de crear, de adentrarse más allá de lo habitual, para expandir la visión del hombre. Ese es el cine que tenemos que perseguir. Esa es la facultad que debemos construir. Cada hombre por ser único e irrepetible se halla separado del resto de sus semejantes, como una isla. El arte es tal, cuando crea puentes, caminos, y el hombre pueda encontrarse con toda la humanidad cuando se halla en presencia del arte. El artista debe estar despierto donde otros sueñan, y soñar donde otros padecen de insomnio.
Un cineasta, cómo todo artista, es un explorador, un arqueólogo, un astronauta. Es aliado del saber y de lo nuevo. Es un agente de cambio. No un loro que repite hasta el cansancio lo que ya es conocido hasta que nos vuelve autómatas, sino un reloj despertador que suena en medio de la noche y no se calla hasta que todos los vecinos salgan de sus camas, en pijamas, despeinados, ojerosos. En este mundo donde el saber es mutilado, censurado, manipulado, y distorsionado para ser procesado en convenientes raciones por entidades religiosas, políticas, mediáticas y comerciales, el arte debe permanecer en pie en defensa del saber por encima de cualquier tendencia. Las ideologías ven en direcciones determinadas, pero el arte es visión en 360º grados, en infinitos grados.
No soy burgués. He vivido en la Av. San Martín desde que nací, y de vaina podía pagar la escuela de cine donde estudié hasta ahora, aún con la antigua cuota. Pero me preocupa ver lo que sucede cada vez que se plantea el tema 'el cine que queremos' y 'la facultad que queremos'. Incluso se ha llegado a decir "el cine es política" (cuando se trata de cosas totalmente distintas, igual como una mano no es un pie, ni tú eres tu brazo). También hay quién ha expresado que la facultad debería ser "comunista". En la escuela de cine y televisión de dónde vengo, nunca se habló de hacer un cine popular, comunista, ni tampoco de hacer un cine burgués. Pero los profesores se esforzaban por transmitirnos su conocimiento y proveernos de herramientas y capacidades para hacer un cine desde el saber, desde el conocimiento, y desde la conciencia; y cada estudiante se esforzaba por hacer el mejor cine que podía, y mejorar en cada nueva realización. En el cine tú puedes encontrar política, puedes encontrar ideología, pero también puedes encontrar cualquier cosa, como en el sombrero de un mago. Mozart se presentaba desde los 4 años en cortes y palacios; mientras que de Van Gogh se dice que en vida 'apenas vendió un cuadro a una pintora ignota, otro a un poeta tan desconocido como él y doce dibujos a su primo Anton Mauve, que era un reputado pintor instalado en La Haya'. Pero tanto el uno como el otro crearon. Y crearon ARTE, y quien escucha al primero o contempla las pinturas del otro puede encontrar allí algo que ni él mismo entiende desde su razón, sino desde su esencia, un contacto sagrado con lo misterioso. Eso es lo importante compañeros. No podemos dejar de hacer un cine elitista si nosotros mismos comenzamos por discriminar. No podemos seguir haciendo un cine que nace de un simulacro que todos nos hemos creído y que lleva siglos carcomiendo el alma del hombre. Nuestro lema es ÚNETE. Es un llamado a la unión, a permanecer unidos a pesar de lo que nos distingue. No permitamos que colores de piel, ropa o bandera hagan de este proyecto otro muro en lugar de un puente, porque debajo de nuestras banderas, de nuestras camisas y de nuestra piel, todos somos esqueletos. Detrás de nuestros ojos, todos sentimos y padecemos. El cine es la vista hecha voz (y la voz hecha ojos) y como señalé anteriormente, ningún hombre debe ser el ventrílocuo de otro y ningún hombre debe ser la marioneta de otro. Mi voz no es tú voz, pues mi vida no ha sido la tuya y cada cabeza es un mundo con su propia realidad, por eso el cine que buscamos no puede estar orientado hacia una voz en específico, sino en el deber de cada hombre de hallar su propia voz y el derecho de esta voz a ser escuchada. No regales tu voz, no la compres ni la vendas. Tu voz te identifica mejor que tu cédula de identidad, pues nadie te la dio, sino que nació contigo y morirá contigo. El arte no debe ofrecer respuestas, sino signos de interrogación. O como dice el dicho "no le des pescado, enséñalo a pescar".
La humanidad viene viviendo ya desde hace algún tiempo en un mundo obsoleto. Un mundo que finalmente está llegando a su fin, para dar paso a un nuevo mundo y comenzar una nueva era en la historia de la humanidad. La tierra tiembla, su campo magnético cambia, el Sol inicia un nuevo ciclo. Todos hablamos ya del Fin del Mundo por el fulano calendario maya; cada quién lo ve desde su propia interpretación, pero creo que la mayoría nos damos cuenta cuando lo decimos de que no deja de ser verdad de un modo u otro, de que todo se vino abajo, hasta el Salto Ángel, el salto de agua más alto del mundo, padeció las consecuencias de la sequía. Ya llegamos al punto en que ya esto no se aguanta más, se está cayendo a pedazos bajo su propio peso. Ya el planeta no aguanta, ni siquiera nosotros mismos nos aguantamos ya. Es importante replantearnos nuestra visión de las cosas, pues esa visión es la del mundo que se vino abajo, y necesitamos ahora la visión del mundo que vamos a construir, que tiene que ser por necesidad distinto, porque no se trata de cambiar la forma para seguir cometiendo los mismos errores de fondo. O despertamos, o nos destruimos ciegamente.
El cine es arte. El arte es ejercicio y celebración de la libertad, es un encuentro entre mortales y dioses. Estamos unidos por el cine, estamos unidos por el arte. Mantengámoslo siempre presente. Y con eso finalizo.
POR JACOB NORIEGA....
Antes que nada, un saludo a todo el equipo de estudiantes, profesores y profesionales del cine que forman parte de este proyecto para la conformación de una facultad de Cine en Caracas. Mi nombre es Jacob Noriega, y he sido estudiante en ESCINETV durante los últimos dos años y medio aproximadamente; actualmente me encuentro en proceso de realización de mi cortometraje de tesis. He estado siguiendo este proceso desde la primera convocatoria que hubo en el Centro Internacional Miranda, como resultado de la problemática que se presentó en ESCINETV y que desencadenó este movimiento. Problemática que afectó particularmente a mi promoción y a otras que, justo cuando nos encontramos en fase de tesis, se disuelve la institución donde estábamos culminando nuestra carrera. Institución en la que como muchas otras instituciones del país -y no me refiero sólo al área del cine- se trabajaba con las uñas, porque a pesar de tener alrededor de 25 años de fundada y de contar con uno de los pensums más integrales en estudios cinematográficos en el país -razón por la cual la elegí- y un excelente equipo docente, aún padecía de muchas deficiencias. Deficiencias que lamentablemente no llegaron a solucionarse pues sobrevino el colapso definitivo de lo único que teníamos.
Aunque ya me encontraba culminando mis estudios en ESCINETV, me parece primordial que exista la opción de poder continuarlos a nivel universitario y de que exista finalmente una alternativa para tantos jóvenes estudiantes que desean hacer cine en Venezuela y sencillamente no contamos con un ente educativo que nos permita acceder a esa opción . Lo sé porque ese fue mi caso durante mucho tiempo. Antes de estudiar cine estudié Computación en la UCV, y antes de eso mi camino era el sacerdocio. ¿Cómo alguien cuya vocación inicial era ser cura termina en cineasta, pasando además por el área científica? Búsqueda. Inquietud. Vida. Descontento. Empeño. Y un poco más.
Aunque el mundo de la computación me resultó siempre interesante, llegué allí meramente por 'cosas de la vida'. No tenía ya el sacerdocio como opción y tenía que ganarme la vida de alguna manera. Pero no había tenido hasta entonces otra vocación aparte del sacerdocio. Así que simplemente presenté una prueba interna para lo único que me llamaba la atención y tenía campo de trabajo, y quedé, así de simple. Pero tenía una necesidad que sólo encontraba satisfacción en el arte. Había empezado desde muy jóven a escribir, y fue la escritura lo que me llevó luego al cine, mucho antes de siquiera saber de la existencia de ESCINETV. Durante mucho tiempo estuve estudiando una carrera que, por más interesante que me resultara, no era a lo que quería dedicar mi vida, no me llenaba. Pero no existía al alcance de mis posibilidades una institución donde poder estudiar lo que quería, así que tocaba seguir caminando por el camino ya emprendido. La necesidad tiene cara de perro, y lamentablemente la necesidad de ganarse la vida se ha constituido en una razón de mayor peso que la vocación a la hora de cursar estudios superiores. Esto se presenta de manera singular en el caso de estudios artísticos, porque para mucha gente ser artista es básicamente ser nada más que un pelabolas loco. Y no es que el artista no sea un pelabolas, o un loco. Generalmente lo es y por eso muchas veces no cuenta uno con el apoyo para seguir este tipo de carrera. Pero el arte es mucho más que eso.
Cuando entré a la universidad a estudiar computación, decidí dar un cambio en mi vida. Un cambio que era ineludible de cualquier modo, pues ya el hecho de darle la espalda a la religión era en sí un cambio radical. Lo que me llevó a darle la espalda a la religión fue un lento despertar y desilusión ante lo que realmente es en nuestros tiempos, un cómodo salvavidas existencial al que nos aferramos pero de manera muy light, más por costumbre y porque 'hay que ser buena persona y para ello necesitas una religión' (MENTIRA), y que no es ni la sombra de lo que supuestamente representa. Una herramienta más de control social, que lejos de contribuir al mejoramiento espiritual del ser humano ha contribuido a su empobrecimiento espiritual e intelectual. Y sobretodo, un elemento que limita la relación del hombre con su cosmos, legislando y politizando el alma, interponiendo un mediador entre el hombre y la verdad. Reflexionaba sobre estas cosas y sobre la crisis que ya por décadas viene padeciendo la humanidad y trataba de hallar respuestas a estas preguntas que me era imposible ignorar, pero no la respuesta de una entidad externa, sino la de mi propia alma, mi propio corazón y mi propia mente. Darle uso a ese don de la vida del que tanto se habla pero que se encuentra completamente desechado por todos en este mundo en el que vivimos. Porque ¿de que nos sirve esta vida si vivimos bajo creencias y patrones que no han nacido de nosotros sino que nos han sido inculcados e impuestos por la sociedad? ¿De qué nos sirve entonces ser cada uno nosotros mismos si nuestra voz no es sino el eco de las voces de otros? ¿De que nos sirve tener un corazón propio si solamente amamos, deseamos y odiamos aquello que nos han enseñado a amar, odiar y desear, aquello que está pre-establecido? ¿PRE-ESTABLECIDO POR QUIÉN? ¿Para qué tenemos una conciencia si es sólo para experimentar y pensar las mismas cosas, ya sobreimpuestas de antemano en ese simulacro de realidad que llamamos 'día a día'? ¿Quién tiene la llave del libro de la verdad y ha leído en él cómo para decir qué es lo correcto o lo incorrecto en la vida de otro hombre? Definitivamente, yo no. Y si en algo creo todavía, luego de desilusionarme de dioses y hombres por igual y aún así seguir con la vida, es que ningún ser humano tiene palabra sobre la vida de otro, pues como dice Hermann Hesse en el prólogo a su novela 'Demian':
Los poetas, cuando escriben novelas, suelen hacer como si fuesen Dios mismo y pudieran abarcar con su mirada toda una historia humana, comprenderla y exponerla como si Dios mismo la relatase, sin velo ninguno, revelando en todo momento su más intima esencia. Yo no puedo hacerlo así, como tampoco los poetas. Pero mi historia me es más importante que a cualquier poeta la suya, pues es la mía propia y es la historia de un hombre - no un hombre inventado, posible o inexistente en cualquier forma, sino la de un hombre real, único y vivo. Hoy se sabe menos que nunca que es eso, lo que es un hombre realmente vivo y se lleva a morir bajo el fuego a millares de hombres, cada uno de los cuales es un ensayo único y precioso de la naturaleza. Si no fuéramos algo más que individuos aislados, si cada uno pudiese realmente ser borrado por completo del mundo, por una bala de fusil, no tendría ya sentido alguno relatar historias. Pero cada uno de los hombres no es tan solo él mismo; es también el punto único, particularísimo, importante siempre y singular, en el que se cruzan los fenómenos del mundo, solo una vez de aquél modo y núnca más. Así, la historia de cada hombre es esencial, eterna y divina, y cada hombre, mientras vive en alguna parte cumple la voluntad de la naturaleza, es algo maravilloso, digno de toda atención. En cada uno de los hombres se ha hecho forma el espíritu, en cada uno padece la criatura, en cada uno de ellos es crucificado un redentor.
Muy pocos saben hoy lo que es el hombre. Muchos lo sienten, y, por sentirlo, mueren más aliviados, como yo moriré más aliviado cuando termine de escribir esta historia.
No soy un hombre que sabe. He sido un hombre que busca y lo soy aun, pero no busco ya en las estrellas ni los libros: Comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí. Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a ensueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse a si mismos.
La vida de todo hombre es un camino hacia si mismo, la tentativa de un camino, la huella de un sendero. Ningún hombre ha sido nunca por completo él mismo, pero todos aspiran a llegar a serlo, oscuramente unos, más claramente otros, cada uno como puede. Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial. Alguno no llega jamás a ser hombre, y sigue siendo rana, ardilla u hormiga. Otro es hombre medio cuerpo arriba y el resto, de pez. Pero cada uno es un impulso de la naturaleza hacia el hombre. Todos tenemos orígenes comunes: Las madres; todos nosotros venimos de la misma sima, pero cada uno, tentativa o impulsivamente tiende a su propio fin. Podemos comprendernos unos a otros, pero solo a si mismo puede interpretarse cada uno...
Fue por ello que comencé mi búsqueda personal con un rechazo y cuestionamiento de todo lo previamente aprendido, la única manera en que un hombre se construye a sí mismo y consigue valores y criterios propios. Aún más, se deben someter a evaluación constante las propias ideas, pues por lo general, nuestro mayor engaño es aquello que nosotros mismos llamamos 'nuestra verdad', y nada más elocuente al respecto que la propia historia de la humanidad. ¡Cuántas veces aquél que dice la verdad ha sido acusado de mentiroso, y cuántas veces ha sido defendida la mentira creyéndosela la total verdad!
Sin embargo, ese cuestionamiento y esa búsqueda me llevaron de una posición y situación en la sociedad a otra completamente distinta, casi mutualmente antitéticas, y a ganarme una percepción negativa (y prejuiciada) por parte de las personas con las que entraba en contacto. De mí se llegó a decir cualquier cosa, incluso se me realizó un seguimiento por distribución de estupefacientes en la UCV, cuando en realidad ni siquiera había fumado un cigarrillo para aquél punto de mi vida, y había sido abstemio hasta hacía no mucho. Yo no era un dealer ni estaba buscándole problemas a nadie. Simplemente se trataba de un tipo extraño tratándo de hallar significado en su vida, de entenderse a sí mismo, de entender qué coño nos pasa a los humanos y qué podemos hacer para salir de la tremenda ignorancia, sinsentido e idiocracia en que nos encontramos. Pero para muchos era visto como 'un malísimo ejemplo' de persona, una influencia dañina y peligrosa. Entendí entonces, y he seguido confirmándolo por experiencias hasta el día de hoy, de que esto se debe en gran parte a que estamos llenos de prejuicios que tomamos creyendo que estamos defendiendo un bien, cuando lo que estamos haciendo es precisamente creando problemas y división en el ser humano.
Hoy más que nunca, el entendimiento hace mucha falta porque está dejando de existir. Nos roban el entendimiento, nos matan el entendimiento, nos secuestran el entendimiento. Terminamos por abandonar al entendimiento. El entendimiento de nosotros mismos y de la realidad en que existimos y también el entendimiento entre los hombres, el entendimiento del otro, de aquél que no es como nosotros. ¿Cómo lograr tal empresa? ¿Cómo comprender al otro sin haber vivido su vida? Comunicándonos. Pero ¿cómo comunicar algo tan incomunicable como la propia experiencia? Creo que el arte es el único lenguaje del que dispone el hombre para aunque sea aproximarse a tal fin. El único lenguaje en que no existe mediador entre el hombre y el infinito.
A esto llegué cuando me fui involucrando cada vez más con el arte, dándoles forma a estas experiencias y buscando respuestas a estas y muchas otras interrogantes, inicialmente bajo forma literaria. Empecé a volcar todo esto en un libro (y en ensayos, poemas, canciones, cuentos, aforismos...) y de allí nació en mí la idea y el deseo de convertir esa historia en una película. En una película porque es para mí el arte que más se asemeja a la creación de la realidad del hombre. ¿Que es cada instante de nuestras vidas sino cuadros por segundo proyectándose en nuestras retinas, observados por nuestro cerebro, sentado en su blanca butaca? ¿Qué es nuestra vida sino una historia que nos contamos, con los personajes que nos encontramos desde que somos paridos hasta... hasta que llegamos a las letricas de 'FIN' y ruedan créditos, hasta que se acaba el rollo? ¿Y que es hacer cine sino crear un universo con una realidad propia? Yo no soñaba siquiera aún con llegar a estudiar cine, pero asumí como un hecho que realizaría esta película. ¿Cómo? No sabía, ni me importaba averiguarlo, ya se vería, de algún modo llegaría.Y es que esto era desde ya algo tan vital de hacer en la vida para mí que yo simplemente dí por sabido que esa película iba a hacerla. ¿Cómo lo sabía? Porque ya la estaba escribiendo. Mucho antes de tener algún lugar donde siquiera empezar a estudiar la carrera, incluso antes de pensar en el cine como carrera, porque mi primer interés fue como ya mencioné antes, la escritura. Era simplemente una meta a alcanzar, sin opción al fracaso, una cuestión de fe. Porque tenía una necesidad vital de ello.
Esa necesidad vital es la que debe tener un artista por el arte. El artista debe ser una persona capaz de crear, de adentrarse más allá de lo habitual, para expandir la visión del hombre. Ese es el cine que tenemos que perseguir. Esa es la facultad que debemos construir. Cada hombre por ser único e irrepetible se halla separado del resto de sus semejantes, como una isla. El arte es tal, cuando crea puentes, caminos, y el hombre pueda encontrarse con toda la humanidad cuando se halla en presencia del arte. El artista debe estar despierto donde otros sueñan, y soñar donde otros padecen de insomnio.
Un cineasta, cómo todo artista, es un explorador, un arqueólogo, un astronauta. Es aliado del saber y de lo nuevo. Es un agente de cambio. No un loro que repite hasta el cansancio lo que ya es conocido hasta que nos vuelve autómatas, sino un reloj despertador que suena en medio de la noche y no se calla hasta que todos los vecinos salgan de sus camas, en pijamas, despeinados, ojerosos. En este mundo donde el saber es mutilado, censurado, manipulado, y distorsionado para ser procesado en convenientes raciones por entidades religiosas, políticas, mediáticas y comerciales, el arte debe permanecer en pie en defensa del saber por encima de cualquier tendencia. Las ideologías ven en direcciones determinadas, pero el arte es visión en 360º grados, en infinitos grados.
No soy burgués. He vivido en la Av. San Martín desde que nací, y de vaina podía pagar la escuela de cine donde estudié hasta ahora, aún con la antigua cuota. Pero me preocupa ver lo que sucede cada vez que se plantea el tema 'el cine que queremos' y 'la facultad que queremos'. Incluso se ha llegado a decir "el cine es política" (cuando se trata de cosas totalmente distintas, igual como una mano no es un pie, ni tú eres tu brazo). También hay quién ha expresado que la facultad debería ser "comunista". En la escuela de cine y televisión de dónde vengo, nunca se habló de hacer un cine popular, comunista, ni tampoco de hacer un cine burgués. Pero los profesores se esforzaban por transmitirnos su conocimiento y proveernos de herramientas y capacidades para hacer un cine desde el saber, desde el conocimiento, y desde la conciencia; y cada estudiante se esforzaba por hacer el mejor cine que podía, y mejorar en cada nueva realización. En el cine tú puedes encontrar política, puedes encontrar ideología, pero también puedes encontrar cualquier cosa, como en el sombrero de un mago. Mozart se presentaba desde los 4 años en cortes y palacios; mientras que de Van Gogh se dice que en vida 'apenas vendió un cuadro a una pintora ignota, otro a un poeta tan desconocido como él y doce dibujos a su primo Anton Mauve, que era un reputado pintor instalado en La Haya'. Pero tanto el uno como el otro crearon. Y crearon ARTE, y quien escucha al primero o contempla las pinturas del otro puede encontrar allí algo que ni él mismo entiende desde su razón, sino desde su esencia, un contacto sagrado con lo misterioso. Eso es lo importante compañeros. No podemos dejar de hacer un cine elitista si nosotros mismos comenzamos por discriminar. No podemos seguir haciendo un cine que nace de un simulacro que todos nos hemos creído y que lleva siglos carcomiendo el alma del hombre. Nuestro lema es ÚNETE. Es un llamado a la unión, a permanecer unidos a pesar de lo que nos distingue. No permitamos que colores de piel, ropa o bandera hagan de este proyecto otro muro en lugar de un puente, porque debajo de nuestras banderas, de nuestras camisas y de nuestra piel, todos somos esqueletos. Detrás de nuestros ojos, todos sentimos y padecemos. El cine es la vista hecha voz (y la voz hecha ojos) y como señalé anteriormente, ningún hombre debe ser el ventrílocuo de otro y ningún hombre debe ser la marioneta de otro. Mi voz no es tú voz, pues mi vida no ha sido la tuya y cada cabeza es un mundo con su propia realidad, por eso el cine que buscamos no puede estar orientado hacia una voz en específico, sino en el deber de cada hombre de hallar su propia voz y el derecho de esta voz a ser escuchada. No regales tu voz, no la compres ni la vendas. Tu voz te identifica mejor que tu cédula de identidad, pues nadie te la dio, sino que nació contigo y morirá contigo. El arte no debe ofrecer respuestas, sino signos de interrogación. O como dice el dicho "no le des pescado, enséñalo a pescar".
La humanidad viene viviendo ya desde hace algún tiempo en un mundo obsoleto. Un mundo que finalmente está llegando a su fin, para dar paso a un nuevo mundo y comenzar una nueva era en la historia de la humanidad. La tierra tiembla, su campo magnético cambia, el Sol inicia un nuevo ciclo. Todos hablamos ya del Fin del Mundo por el fulano calendario maya; cada quién lo ve desde su propia interpretación, pero creo que la mayoría nos damos cuenta cuando lo decimos de que no deja de ser verdad de un modo u otro, de que todo se vino abajo, hasta el Salto Ángel, el salto de agua más alto del mundo, padeció las consecuencias de la sequía. Ya llegamos al punto en que ya esto no se aguanta más, se está cayendo a pedazos bajo su propio peso. Ya el planeta no aguanta, ni siquiera nosotros mismos nos aguantamos ya. Es importante replantearnos nuestra visión de las cosas, pues esa visión es la del mundo que se vino abajo, y necesitamos ahora la visión del mundo que vamos a construir, que tiene que ser por necesidad distinto, porque no se trata de cambiar la forma para seguir cometiendo los mismos errores de fondo. O despertamos, o nos destruimos ciegamente.
El cine es arte. El arte es ejercicio y celebración de la libertad, es un encuentro entre mortales y dioses. Estamos unidos por el cine, estamos unidos por el arte. Mantengámoslo siempre presente. Y con eso finalizo.
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